Y Lorenzo empezó a llorar

Era agosto. Tú y yo estábamos anocheciendo, tomando la luna juntos. Hacía frío, pero qué más daba si tenía a mi lado tu cuerpo de verano, tus labios de salitre, si estábamos entre volcanes. Hacía frío y subimos tanto que costaba respirar, pero qué más daba porque por primera vez trepé por encima de mis […]

Leer Más