El sueño de Martin es para siempre

Hace unas semanas visité en Montpellier la exposición fotográfica «I am a man», que aborda el tema de la lucha por los derechos cívicos en el sur de los Estados Unidos en la época que va de 1960 a 1970. Se trata de una exposición en la que se muestran fotos de 17 fotógrafos distintos que exponen eventos importantísimos de la humanidad: la admisión del primer estudiante negro (James Meredith) en la Universidad de Misisipi, las numerosas marchas en defensa de los derechos de los afroamericanos, el asesinato de Martin Luther King…

Este viaje por la historia me estremeció y me puso los pelos de punta. Hace poco más de cincuenta años, estas cosas pasaban. No estamos hablando de la Edad Media, estamos hablando de hace poco más de cincuenta años. Hace unos cincuenta años, si eras negro, no podías sentarte en el mismo lugar que los blancos en el transporte público, ni utilizar el mismo baño que los blancos, ni votar, ni ir a la universidad, ni entrar a los comercios reservados para blancos, ni vivir libremente sin ser discriminado por tus orígenes o por tu color de piel…

Y es que lo que defendían los manifestantes era algo tan fundamental como eso: ser considerados hombres, personas. Por eso, el sur de los Estados Unidos se llenó de pancartas con la frase «I am a man». Soy un hombre, soy una persona. Tengo derecho a ser respetado, a que se me trate con más justicia que a un animal. Porque la realidad es que en «los Derechos del Hombre», si eras un hombre negro, no tenías ningún derecho.

Afortunadamente, la gente no fue inmune a la injusticia y se movilizó: se crearon marchas en las que blancos y negros viajaban juntos para denunciar la discriminación en los transportes, se produjo la famosa Marcha sobre Washington con una participación de más de 200.000 personas que pedían acabar con la segregación racial y exigir unos derechos de trabajo justos, Martin Luther King compartió su sueño con unas 250.000 personas…

Por suerte existieron Coretta Scott King, Martin Luther King, Rosa Parks, James Meredith, Malcolm X, Gandhi, Mandela, Louise Armstrong, Jesse Owens. Personas que defendieron con uñas y dientes su sueño de llegar a vivir en un mundo justo, que sacaron las garras contra los prejuicios y la inmoralidad. Por suerte, Luther King y millones de personas más tuvieron un sueño y lucharon por él.

Sin embargo, por desgracia, en pleno año 2019 han vuelto a surgir pensamientos xenófobos, personas llenas de prejuicios, gente inmune a la discriminación. Hoy en día, el presidente del país más poderoso del mundo es una persona completamente racista y discriminatoria. Actualmente, con el surgimiento en España de ciertos partidos racistas que fomentan una política de odio al extranjero, la democracia vuelve a tropezarse con la estupidez humana y a despeñarse en caída libre. Esta en nuestras manos impedir que siga cayendo. El sueño de Martin es para siempre.

 


Miss Poessía

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Escrito por

Julia. Canarias, 21 febreros. Estudio Filología Francesa. Soy una mortal más que intenta descifrarse a través de las palabras y que escribe para saber lo que siente.

2 comentarios sobre “El sueño de Martin es para siempre

  1. ¡Muchísimas gracias por este bonito comentario, tocayo! La verdad es que, ahora que los tiempos están un poco revueltos con todo lo que está pasando, es cuando más tenemos que luchar contra la injusticia. Un abrazo, que pases un buen día 🖤🌷

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