A mis ciudades sin pasado

La ciudad en la que vivo no es en realidad una ciudad, sino un arsenal de recuerdos que me bombardean por cada calle en la que dejo libertad a mis pies. Camino por el parque y aquel banco me arroja a la memoria mi primer beso auténtico, sin promesas movedizas ni máscaras. Los árboles de […]

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La respuesta

Foto: Julia Viciana Hoy me preguntó un chico de mi universidad si estoy enamorada de ti. Y esa pregunta fue como un disparo, revoloteó de pronto todos los antílopes que corren bajo mi vientre. Y la estampida dejó tras de sí una polvareda de recuerdos. El primer día, nuestra primera cita. Sin haberte apenas conocido […]

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La distancia

Foto: Julia Viciana No es que no pueda vivir sin ti. Podría hacerlo, pero entonces debería usar otro verbo. Porque, sin ti, la vida deja un regusto a pólvora y cada día es una bala que impacta en un cuerpo que ya no sabe si ganará la batalla la nostalgia, disparando sin piedad a quemarropa, […]

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En esta playa

Esta playa representa algunos de los mejores años de mi vida, aquí está escondido mi mayor tesoro, que no es otro que la verdad de mi infancia. Esta playa me ha enseñado que las cicatrices en mis rodillas de niña no eran ni la mitad de dolorosas que las cicatrices en mi alma de veinteañera. […]

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Mi poema otoñal

Los enormes castaños conservan verdes aún las copas, pero el marrón oscuro se nota en sus hojas. Otoño, viento fresco, viento juguetón, que sobre el campo pasa y a la hierba deja amor… Otoño, viento fresco… Se sienta entre la gente, nos regala hojas secas, con su bigote frío sacude, susurra palabras suaves y todo […]

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No mereces mi recuerdo

Lo malo de vivir en una ciudad tan pequeña es que tras cada esquina se esconde el recuerdo de una cicatriz. Si los muros hablaran, cada piedra gritaría a mi paso el sonido de una despedida, de un beso con sabor a ruptura, vociferarían el ruido de la angustia hasta desgañitarse. Si los bancos pudieran pronunciarse, […]

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Qué bello es vivir

Te marchaste. Sin un beso, una flor, una caricia o un adiós. Lo más doloroso fue que el adiós definitivo no lo pronunciaras tú, recibir de golpe y de frente una despedida innegociable. Y ahora las penas pesan demasiado en este corazón, pero estoy segura de que el equipaje que dejaste al partir me ayudará […]

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